Marcin Świetlicki

1961 – , Polonia

Trad. Ada Trzeciakowska

Primera Nieve

Detrás de la pared un jardín pero por los ruidos
pareciera que hay un dormitorio más
los ratones lo han notado y han sacado
su ejército de esta casa

Un perro blanco gordo ángel blanco
te anunció ayer lo ahuyenté
barrí pedacitos del espejo roto
lavé los ojos encendí la lumbre

Entran salen me miran
y yo sonrío, aunque podría matar
cuando miraste por la ventana e hiciste seña con las cejas
decidí no salir para llevarte la contraria

Me defiendo y me quedo inventando el calor
tus trineos en la nevisca no conoceré el Reino
agarrado a la mesa no conoceré el Reino
agarrado a la mesa las pupilas las tengo blancas

Imágenes de Laura Makabresku y Masao Yamamoto

PIERWSZY ŚNIEG

Za ścianą ogród a takie odgłosy
jakby miał być tam jeszcze jeden pokój
myszy poczuły i wyprowadziły
swoje oddziały z tego domu

Biały pies tłusty biały anioł
wczoraj ciebie zwiastował odgoniłem go
zmiotłem okruchy stłuczonego lustra
przemyłem oczy napaliłem w piecu

Wchodzą wychodzą przyglądają się
ja się uśmiecham chociaż mógłbym zabić
gdy zajrzałaś przez okno i dałaś znak brwiami
postanowiłem na złość nie wychodzić

Bronię się i zostaję wymyślając ciepło
twoje sanie w zadymce nie zaznam Królestwa
trzymam się mocno stołu nie zaznam Królestwa
trzymam się mocno stołu źrenice mam białe

Stephen Spender

1909-1995, Reino Unido

Trad. Alejandro Bajarlia

Lo que yo esperaba…

Lo que yo esperaba era
el trueno, la pelea,
largas batallas con hombres
y el ascenso.
Tras el continuo esfuerzo
debía volverme fuerte;
luego las rocas temblarían
y yo descansaría un largo tiempo.

Lo que no había previsto
era el paulatino día
debilitando la voluntad,
destilando el brillo,
la falta de bondad para tocar,
la dilución del cuerpo y el alma
—el humo frente al viento,
corrupto, insustancial.

El desgaste del Tiempo
y ver pasar a lisiados
con raras torceduras en sus piernas
en forma de preguntas,
la aflicción que pulveriza
derritiendo los huesos con piedad,
los enfermos cayendo de la tierra:
todo esto, no lo pude prever.

Siempre a la espera de
cierto resplandor en que confiar,
de cierta inocencia final
exenta de polvo,
que, colgando con solidez,
oscilaría a través de todo,
como el poema creado
o el cristal poliédrico.

Fotografías de Katia Chausheva

Tłum. Ada Trzeciakowska

To, czego się spodziewałem…

To czego się spodziewałem to
grzmoty, walka,
długie zmagania z ludźmi
i wspinaczka.
Po ciągłym wysiłku
powinienem urosnąć w siłę;
skały wtedy zatrzęsłyby się,
a ja odpoczywałbym długo.

To czego nie przewidziałem to
przewlekły dzień
osłabiający wolę
wysączający jasność,
brak namacalnego dobra,
gaśnięcie ciała i duszy.
-dym wobec wiatru-
zepsuty, nieistotny.

Zużycie czasu,
i oglądanie przemarszu kalek
z kończynami wygiętymi w pytania
w dziwacznym skrzywieniu,
miażdżący smutek
z litością roztapiający kości,
chorzy wypadający z ziemi…
tego przewidzieć nie mogłem.

Zawsze w oczekiwaniu na
jakiś blask godzien zaufania,
jakąś ostateczną niewinność
wolną od kurzu i pyłu,
która, zawieszona solidnie,
będzie prześwitywać przez wszystko,
jak napisany wiersz,
albo szlifowany kryształ.

What I expected…

What I expected was
Thunder, fighting,
Long struggles with men
And climbing.
After continual straining
I should grow strong;
Then the rocks would shake,
And I rest long.

What I had not foreseen
Was the gradual day
Weakening the will
Leaking the brightness away,
The lack of good to touch,
The fading of body and soul
—Smoke before wind,
Corrupt, unsubstantial.

The wearing of Time,
And watching of cripples pass
With limbs shaped like questions
In their odd twist,
The pulverous grief
Melting the bones with pity,
The sick falling from earth—
These, I could not foresee.

Expecting always
Some brightness to hold in trust,
Some final innocence
Exempt from dust,
That, hanging solid,
Would dangle through all,
Like the created poem,
Or faceted crystal.

Linda Gregg

1942-2019, EE.UU.

Trad. Ada Trzeciakowska

Verano en un pueblo

Cuando los hombres me dejan
me dejan en un lugar hermoso.
Siempre es el final del verano.
Cuando pienso en ellos ahora,
pienso en el lugar.
Y en ser feliz sola después.
Esta vez es en Clinton, Nueva York.
Nado en la piscina pública
a las seis, cuando los demás
se ha ido a casa.
El cielo es gris, el aire es caliente.
De vuelta camino por el césped recién cortado
amando el olor y las casas
tan completamente que mi corazón se queda vacío.

Fotografías de Nadev Kander

Tłum. Ada Trzeciakowska

Lato w małym mieście

Kiedy mężczyźni mnie opuszczają,
zostawiają mnie w pięknym miejscu.
Zawsze jest to późne lato.
Kiedy teraz o nich myślę,
myślę o tym miejscu.
I o tym, że potem jestem szczęśliwa sama.
Tym razem jest to Clinton, Nowy Jork.
Pływam w publicznym basenie
o szóstej, kiedy inni ludzie
poszli do domu.
Niebo jest szare, powietrze gorące.
Idę z powrotem przez skoszony trawnik
kochając zapach i domy
tak całkowicie, że moje serce staje się puste.

Summer in a Small Town

When the men leave me,
they leave me in a beautiful place.
It is always late summer.
When I think of them now,
I think of the place.
And being happy alone afterwards.
This time it’s Clinton, New York.
I swim in the public pool
at six when the other people
have gone home.
The sky is gray, the air is hot.
I walk back across the mown lawn
loving the smell and the houses
so completely it leaves my heart empty.



W. S. Merwin

1927- 2019, EE. UU.

Trad. Ada Trzeciakowska

Reconocimiento

El pájaro de ceniza ha aparecido en la ventana
y los caminos se darán la vuelta, enlutados.
A qué distancias sobrevivimos, el fuego
con su única ala
y yo con mi corazón ennegrecido.

Volví a casa como una telaraña a su araña
para sonsacar de las moscas de la casa
sus canciones. Entré
en los espejos llenos de cicatrices como cajas de cerillas,
la mirada de los marcos y el tic-tac
en las vigas. Las sombras
habían crecido mucho y se aferraron
a las faldas de las lámparas.
Nada
recordaba quién era yo.

Los muertos giran en sus cerraduras y
me despierto como una mano en un pomo. Mañana
avanza sobre las paredes viejas, y allí
está mi abrigo lleno de oscuridad en su sitio
en la puerta.
Bienvenida a casa,
memoria

Polaroids de Andréi Tarkovsky

Tłum. Ada Trzeciakowska na podst. tłum. Franka Wygody

ROZPOZNANIE

Ptak z popiołu pojawił się w oknie,  
drogi odwrócą się w żałobie.  
Tyle razem przeszliśmy, ogień  
ze swym skrzydłem  
i ja z mym osmalonym sercem.  

Wróciłem do domu jak nić do pająka  
by wydobyć od domowych much
ich piosenki. Wszedłem
przez lustra całe w bliznach jak pudełka zapałek,  
spojrzenia ram i tykanie  
wśród belek. Cienie  
bardzo urosły i trzymają się  
spódnic lamp.  
Nic  
nie pamięta, kim byłem.  

Umarli obracają się w zamkach, a  
ja budzę się jak dłoń na klamce. Jutro  
maszeruje na stare mury, a tam mój  
płaszcz pełen ciemności wisi na swoim miejscu
na drzwiach.  
Witaj w domu,
pamięci.

Recognition

The bird of ash has appeared at windows
And the roads will turn away, mourning.
What distances we survived, the fire
With its one wing
And I with my blackened heart.

I came home as a web to its spider,
To tear the flies of my household
Their songs. I walked
In on the mirrors scarred as match-boxes,
The gaze of the frames and the ticking
In the beams. The shadows
Had grown a lot and they clung
To the skirts of the lamps.
Nothing
Remembered who I was.

The dead turn in their locks and
I wake like a hand on a handle. Tomorrow
Marches on the old walls, and there
Is my coat full of darkness in its place
On the door.
Welcome home,
Memory.

Clarice Lispector

1920 – 1977, Ucrania / Brasil

Trad. Elena Losada

Agua viva

Lo extraño se apodera de mí; entonces abro el paraguas negro y me alborozo en una fiesta de baile en la que brillan estrellas. El nervio rabioso dentro de mí que me retuerce. Hasta que la alta noche viene a encontrarme exangüe. La alta noche es grande y me come. El vendaval me llama. Lo sigo y me despedazo. Si no entro en el juego que se desdobla en vida perderé la propia vida en un suicidio de mi especie. Protejo con el fuego mi juego de vida. Cuando mi existencia y la del mundo ya no son sostenibles por la razón, entonces me suelto y sigo a una verdad latente. ¿Acaso reconocería la verdad si ésta se comprobase?
Me estoy haciendo. Me hago hasta llegar al hueso.

(…)
Los cristales tintinean y brillan. El trigo está maduro; el pan está repartido. ¿Pero repartido con dulzura? Es importante saberlo. No pienso, como el diamante no piensa. Brillo nítida. No tengo hambre ni sed; soy. Tengo dos ojos que están abiertos. Hacia la nada. Hacia el techo.
Voy a hacer un adagio. Lee lentamente y en paz. Es un amplio fresco.
Nacer es así:
Los girasoles viran lentamente sus corolas hacia el sol. El pan se come con dulzura. Mi impulso me liga al de las raíces de los árboles.

***

(…)
Estoy cansada. Mi cansancio viene de que soy una persona extremadamente ocupada, me ocupo del mundo. Todos los días observo desde la terraza el trozo de playa con mar y veo la espesa espuma más blanca y que durante la noche las aguas han avanzado inquietas. Veo esto por la marca que las olas dejan en la arena. Observo los almendros de la calle donde vivo. Antes de dormir me ocupo del mundo y observo si el cielo de la noche está estrellado y azul marino porque algunas noches en vez de negro el cielo parece azul marino, un color que he pintado en un vitral. Me gustan las intensidades. Me ocupo del niño que tiene nueve años y que está cubierto de harapos y delgadísimo. Tendrá tuberculosis, si es que no la tiene ya. Y en el Jardín Botánico me quedo agotada. Tengo que ocuparme de la mirada de millares de plantas y árboles y sobre todo de la victoria regia. Ella está allí y yo la miro.
Fíjate que no menciono mis impresiones emotivas; lúcidamente hablo de algunas de las miles de cosas y personas de las que me ocupo. Tampoco se trata de un empleo porque no gano dinero por eso. Sólo aprendo cómo es el mundo.
¿Qué si me da mucho trabajo ocuparme del mundo? Sí. Por ejemplo, me obliga a recordar el rostro inexpresivo y por eso atemorizador de la mujer que vi en la calle. Con los ojos me ocupo de la miseria de los que viven ladera arriba.
Me preguntarás por qué me ocupo del mundo. Es que nací con ese encargo.
De niña me ocupé de una hilera de hormigas; van en fila india cargando un mínimo de hoja. Lo que no impide que cada una se comunique con la que viene en dirección opuesta. Las hormigas y las abejas ya no son it. Son ellas.
He leído el libro sobre las abejas y desde entonces me ocupo sobre todo de la reina madre.

(…)
Pero cuando viene el invierno yo doy y doy y doy. Regalo mucho. Acojo camadas de personas en mi pecho tibio. Y se oye el ruido de quien toma sopa caliente. Vivo ahora días de lluvia; ya se acerca mi tiempo de dar.
¿No ves que esto es como el nacimiento de un hijo? Duele. El dolor es la vida exacerbada. El proceso duele. Llegar a ser es un lento y lento dolor bueno. Es el amplio bostezo que nos hace estirarnos al límite. Y la sangre lo agradece. Respiro, respiro. El aire es it. El aire con viento ya es un él o un ella. Si tuviese que esforzarme para escribirte me sentiría muy triste. A veces no aguanto la fuerza de la inspiración. Entonces pinto contenida. Es tan bueno que las cosas no dependan de mí.
He hablado mucho de la muerte. Pero voy a hablarte ahora del soplo de vida. Cuando uno ya no respira se le hace la respiración boca a boca; se pega la boca a la boca del otro y se respira. Y el otro empieza a respirar otra vez. Este intercambio de respiración es una de las cosas más bellas que he oído contar de la vida. En realidad la belleza de este boca a boca me está deslumbrando.

1 Alejandra Pizarnik; 2 Clarice Lispector; 3 Maya Deren en The Ritual in Transfigured Time

Tłum. Ada Trzeciakowska

strumień wody

Ogarnia mnie coś dziwnego; otwieram zatem czarny parasol i cieszę się balem, na którym świecą gwiazdy. Wściekły nerw we mnie kręci mną. Aż głęboka noc odnajdzie mnie bez sił. Wielka jest głęboka noc i pożera mnie. Wichura mnie wzywa. Podążam za nią i rozpadam się na kawałki. Jeśli nie wejdę do gry, która toczy się w życiu, stracę własne życie przez samobójstwo mojego gatunku. Ogniem chronię grę mojego życia. Kiedy rozum nie może dłużej już znieść mojej egzystencji i istnienia świata, wyrywam się i podążam za ukrytą prawdą. Czy rozpoznałbym prawdę, gdyby została udowodniona?
Robię siebie. Robię siebie aż dochodzę do kości.

(…)
Kryształy brzęczą i błyszczą. Pszenica już dojrzała; chleb został podzielony. Ale podzielony z czułością? To trzeba wiedzieć. Nie myślę, tak jak diament nie myśli. Błyszczę jasna. Nie czuję głodu ani pragnienia; jestem. Mam dwoje otwartych oczu. Na nicość. Na sufit.
Stworzę adagio. Czytaj powoli i spokojnie. To rozległy fresk.
Narodziny wyglądają tak:
Słoneczniki powoli kierują swoje korony w kierunku słońca. Chleb jest spożywany z czułością. Mój impuls wiąże mnie z korzeniami drzew.

***

(…)
Jestem zmęczona. Moje zmęczenie bierze się z tego, że jestem niezwykle zajętą osobą, dbam o świat. Codziennie obserwuję z tarasu kawałek plaży z morzem i widzę najbielszą, gęstą pianę i, że w nocy wody niespokojnie się podniosły. Rozpoznaję to po śladzie, zostawionym przez fale na piasku. Obserwuję migdałowce na ulicy, na której mieszkam. Przed snem opiekuję się światem i patrzę, czy nocne niebo jest rozgwieżdżone i granatowe, bo w niektóre noce niebo, zamiast czarne, wydaje się granatowe, jak kolor, który namalowałam na witrażu. Lubię intensywność. Opiekuję się bardzo chudym dziewięcioletnim chłopcem w łachmanach. Dostanie zapewne gruźlicy, jeśli jeszcze jej nie ma. A w Ogrodzie Botanicznym czuję się wyczerpana. Muszę zadbać o spojrzenie tysięcy roślin i drzew, a przede wszystkim o wiktorię królewską. Jest tam i patrzę na nią.
Zauważ, że nie wspominam o moich wrażeniach emocjonalnych; mówię jasno o niektórych z tysięcy rzeczy i ludzi, z którymi mam do czynienia. Nie chodzi mi też o pracę, bo nie zarabiam w ten sposób pieniędzy. Po prostu uczę się, jaki jest świat.
Czy przysparza mi dużo pracy zajmowanie się światem? Tak, na przykład zmusza mnie do przypomnienia sobie pozbawionej wyrazu, a przez to przerażającej twarzy kobiety, którą widziałem na ulicy. Oczami zajmuję się nędzą tych, którzy mieszkają na zboczu powyżej.
Zapytasz mnie, dlaczego dbam o świat. Po prostu urodziłam się z tym obowiązkiem.
Jako dziecko zajmowałem się łańcuchem mrówek; idą w szeregu niosąc co najmniej po liściu. Co nie przeszkadza każdej z nich komunikować się z tą, która idzie w kierunku przeciwnym. Mrówki i pszczoły już nie są it. To są “one”.
Przeczytałam książkę o pszczołach i od tego czasu zajmuję się głównie królową matką. 

(…)
Ale kiedy nadchodzi zima, daję i daję i daję. Rozdaję wiele. Przyjmuję całe mioty ludzi do mojej ciepłej piersi. I słychać mlaskanie jedzącego gorącą zupę. Przeżywam teraz deszczowe dni; czas dawania jest bliski.
Nie widzisz, że to jest jak narodziny dziecka? Boli. Ból to wyostrzone życie. Proces boli. Stawanie się jest powolne i jest powolnym dobrym bólem. Jest szerokim ziewnięciem sprawiającym, że rozciągamy się do granic możliwości. A krew to docenia. Oddycham, oddycham. Powietrze to jest it. Powietrze w czasie wiatru już jest “nim” lub “nią”. Gdybym musiała wysilać się, by napisać do Ciebie, czułabym się bardzo smutna. Czasami nie mogę znieść siły inspiracji. Więc maluję powściągliwie. To tak dobrze, że sprawy nie zależą ode mnie.
Dużo mówiłam o śmierci. Ale teraz opowiem ci o tchnieniu życia. Kiedy człowiek już nie oddycha, przystępuje się do resuscytacji usta-usta; przykłada się usta do ust drugiej osoby i oddycha. A ta osoba zaczyna znów oddychać. Ta wymiana oddechów jest jedną z najpiękniejszych rzeczy, jakie kiedykolwiek słyszałam o życiu. W rzeczywistości piękno tego usta-usta jest olśniewające.

Água Viva

O estranho me toma: então abro o negro guarda-chuva e alvoroço-me em uma festa de baile onde brilham estrelas. O nervo raivoso dentro de mim e que me contorce. Até que a noite alta vem me encontrar exangue. Noite alta é grande e me come. A  ventania me chama. Sigo-a e me estraçalho. Se eu não entrar no jogo que se desdobra em vida perderei a própria vida em um suicídio da minha espécie. Protejo com o fogo meu jogo de vida. Quando a existência de mim e do mundo ficam insustentáveis pela razão – então me solto e sigo uma verdade latente. Será que eu reconheceria a verdade se esta se comprovasse?
Estou me fazendo. Eu me faço até chegar ao caroço.

(…)
Os cristais tilintam e faíscam. O trigo está maduro: o pão é repartido. Mas repartido com doçura? É importante saber. Não. penso assim como o diamante não pensa. Brilho toda límpida. Não tenho fome nem sede: sou. Tenho dois olhos que estão
abertos. Para o nada. Para o teto.
Vou fazer um adaggio. Leia devagar e com paz. É um largo afresco. Nascer é assim:
Os girassóis lentamente viram suas corolas para o sol. O trigo está maduro. O pão é com doçura que se come. Meu impulso se liga ao das raízes das árvores.

***

(…)
Estou cansada. Meu cansaço vem muito porque sou uma pessoa extremamente ocupada: tomo conta do mundo. Todos os dias olho pelo terraço para o pedaço de praia com mar e vejo as espessas espumas mais brancas e que durante a noite as águas avançaram inquietas. Vejo isto pela marca que as ondas deixam na areia. Olho as amendoeiras da rua onde moro. Antes de dormir tomo conta do mundo e vejo se o céu da noite está estrelado e azul-marinho porque em certas noites em vez de negro o céu parece azul-marinho intenso, cor que já pintei em vitral. Gosto de intensidades. Tomo conta do menino que tem nove anos de idade e que está vestido de trapos e magérrimo. Terá tuberculose, se é que já não a tem. No Jardim Botânico, então, fico exaurida. Tenho que tomar conta com o olhar de milhares de plantas e árvores e sobretudo da vitória-régia. Ela está lá. E eu a olho.   
Repare que não menciono minhas impressões emotivas: lucidamente falo de algumas das milhares de coisas e pessoas dais quais tomo conta. Também não se trata de emprego pois dinheiro não ganho por isto. Fico apenas sabendo como é o mundo.
Se tomar conta do mundo dá muito trabalho? Sim. Po exemplo: obriga-me a me lembrar do rosto inexpressivo e por isso assustador da mulher que vi na rua. Com os olhos tomo conta da miséria dos que vivem encosta acima.
Você há de me perguntar por que tomo conta do mundo. É que nasci incumbida.  Tomei em criança conta de uma fileira de formigas: elas andam em fila indiana carregando um mínimo de folha. O que não impede que cada uma comunique alguma coisa à que vier em direção oposta. Formiga e abelha já não são it. São elas.
Li o livro sobre as abelhas e desde então tomo conta sobretudo da rainha-mãe.

(…)
Mas quando vem o inverno eu dou e dou e dou. Agasalho muito. Aconchego ninhadas de pessoas no meu peito morno. E ouve-se barulho de quem toma sopa quente. Estou vivendo agora dias de chuva: já se aproxima eu dar.
Não vê que isto aqui é como filho nascendo? Dói. Dor é vida exacerbada. O processo dói. Vir-a-ser é uma lenta e lenta dor boa. É o espreguiçamento amplo até onde a pessoa pode se esticar. E o sangue agradece. Respiro, respiro. O ar é it. Ar com vento já é um ele ou ela. Se eu tivesse que me esforçar para te escrever ia ficar tão triste. Às vezes não agüento a força da inspiração. Então pinto abafado. É tão bom que as coisas não dependam de mim.
Tenho falado muito em morte. Mas vou te falar no sopro de vida. Quando a pessoa já está sem respiração faz-se a respiração bucal: cola-se a boca na boca do outro e se respira. E a outra recomeça a respirar. Essa troca de aspirações é uma das coisas mais belas que já ouvi dizerem da vida. Na verdade a beleza deste boca a boca está me ofuscando.

Transl. Stefan Tobler

Água Viva (The Stream of Life)

The strangeness takes me: so I open the black umbrella and throw myself into a feast of dancing where stars sparkle. The furious nerve inside me and that contorts. Until the early hours come and find me bloodless. The early hours are great and eat me. The gale calls me. I follow it and tear myself to pieces. If I don’t enter the game that unfolds in life I shall lose my own life in a suicide of my species. I protect with fire the game of my life. When the existence of me and of the world can no longer be borne by reason— then I loose myself and follow a latent truth. Would I recognise the truth if it were proven?
I am making myself. I make myself until I reach the pit.

(…)
The crystals clink and sparkle. The wheat is ripe: the bread is shared out. But with sweetness? It’s important to know. I don’t think just as the diamond doesn’t think. I shine wholly limpid. I have neither hunger nor thirst: I am. I have two eyes that are open. Toward the nothing. Toward the ceiling.
I’m going to make an adagio. Read slowly and with peace. It’s a wide fresco.
Being born is like this:
The sunflowers slowly turn their corollas toward the sun. The wheat is ripe. The bread is eaten with sweetness. My impulse connects to that of the roots of the trees.


***

(…)
I’m tired. My tiredness comes often because I’m an extremely busy person: I look after the world. Every day I look from my terrace at a section of beach and sea and see the thick foam is whiter and that during the night the waters crept forward uneasy. I see this by the mark which the waves leave upon the sand. I look at the almond trees on the street where I live. Before going to sleep I look after the world and see if the night sky is starry and navy blue because on certain nights instead of being black the sky seems to be an intense navy blue, a color I’ve painted in stained glass. I like intensities. I look after the boy who is nine years old and dressed in rags and all skin and bones. He will get tuberculosis, if he doesn’t already have it. In the Botanical Gardens, then, I get worn out. With my glance I must look after thousands of plants and trees and especially the giant water lily. It’s there. And I look at her.
Note that I don’t mention my emotional impressions: I lucidly speak about some of the thousands of things and people I look after. Nor is it a job because I don’t earn any money from it. I just get to know what the world is like.
Is it a lot of work to look after the world? Yes. For example: it forces me to remember the inexpressive and therefore frightening face of the woman I saw on the street. With my eyes I look after the misery of the people who live on the hillsides.
You will no doubt ask me why I look after the world. It’s because I was born charged with the task.
As a child I looked after a line of ants: they walk single file carrying a tiny piece of leaf. That doesn’t keep each one from communicating something to the ones coming the other way. Ant and bee are not it. They are they.
I read the book about the bees and ever since have looked after the queen bee most of all.

(…)
I’ve spoken a lot about death. But I’m going to speak to you about the breath of life. When a person is already no longer breathing you give mouth-to-mouth resuscitation: you place your mouth upon the other person’s and breathe. And the other starts to breathe again. This exchange of breaths is one of the most beautiful things that I’ve ever heard about life. In fact the beauty of this mouth-to-mouth is dazzling me.

Stephen Spender

1909-1995, Reino Unido

Trad. Alejandro Bajarlia

Cuando me siento a mirar…

Cuando me siento a mirar por la ventana,
perdiendo el tiempo que el tráfico no pierde,
ni ninguno de los peatones que en la calle
ganan tiempo al tiempo mientras avanzan,
midiendo los segundos con sus pies,
cabalgando en sus mentes la crestada multitud
sobre caballos blancos de días que pasan,
entonces pienso en ti, James, frente a otra ventana,
con tus gruesas manos relajadas y tu mirada azul
invadida por una sensación de vacío,
sorprendido como si una ráfaga de aire
hubiera soplado entre las hendiduras
de tu mente y tu cabello,
dejando en tu ceño fruncido una confusa desesperanza.

Pero últimamente he aprendido que los espacios
y la soledad intemporal
de lugares estériles y desperdiciados,
el desierto, la habitación desordenada y la hora
entre la vigilia y el sueño,
son ventanas abiertas a la energía
donde más nos convertimos en lo que somos,
cuando la mirada y el oído conscientes
se separan de lo que ven y escuchan,
y en lo profundo de la negrura vacía y silenciosa
florecen melodías e imágenes con vida.

1 El pintor Nicola Samori; 2 Foto propia

Tłum. Ada Trzeciakowska

Kiedy siedzę i wyglądam przez okno…

Kiedy siedzę i wyglądam przez okno
tracąc czas, którego uliczny zgiełk nie traci,
ani żaden z przechodniów, którzy
zyskują czas w czasie, gdy prą do przodu
odmierzając krokami sekundy,
w wyobraźni jadąc na szczycie fali
na białych koniach kolejnych dni,
myślę o tobie, James, w innym oknie
twoje szerokie dłonie wiszą a błękitne oczy
przepełnia poczucie pustki,
jesteś zaskoczony, tak jakby podmuch wiatru
wdarł się poprzez szczeliny
twojego umysłu i włosów,
i zmarszczył ci czoło niewyraźną rozpaczą.

Lecz dowiedziałem się ostatnio, że przestrzenie
i ponadczasowa samotność
sterylnych, opustoszałych miejsc,
pustynia, nieuporządkowany pokój i czas
na pograniczu snu i jawy,
są oknami otwartymi na siłę,
to tam stajemy się bardziej sobą,
kiedy świadome ucho i oko
pozostają odcięte od tego, co widzą i słyszą
a w najczarniejszej, pustej, cichej głębi
odżywają melodie i kwitną obrazy.

As I sit staring out

As I sit staring out of my window
Wasting time which the traffic does not waste,
Nor any of the passers by in the street
Who keep time with time as they go
Measuring the seconds with their feet,
In their minds riding the crested tide
On white horses of pursuant days,
I think of you, James, at another window
With your stubby hands relaxed and your blue gaze
Invaded by a sense of emptiness,
Startled as if a gust of wind
Had blown through the interstices
Of your mind and hair,
Ruffling your forehead with a puzzled despair.

But I have learned lately that the spaces
And the timeless loneliness
Of the unfruitful waste places,
The desert, the untidy room, and the hour
Between waking and sleep,
Are windows opened onto power
Where we become most what we are,
When the conscious eye and ear
Are severed from what they see and hear
And in the hollow silent blackness deep
Living tunes and pictures flower.

Beatriz Russo

1971 -, España (Madrid)

La sal conserva su memoria intacta. Siempre se hacen dioses con la palabra y se colocan sobre la cúspide como se coronan los tejados con la última piedra. Somos descendientes de la orfandad. Nuestro padre fue el primero de una estirpe de vates impuestos por desorientación. A algunos les cae la fe del cielo, como el azar fisiológico de una paloma logra atinar estratégicamente en la coronilla de un jubilado. Los que llevan paraguas crean soldados con sus manos, modelando sangre y arena para después hacer lanzas con el barro que les sobra. Difícil ministerio el de la orfandad. Caminar por este entramado de juicios y de rutas sin alguien que nos lleve de la mano, escuchando este ruido de tambores en el percutir de los días, sabiendo que cuando nos llegue la noche con todo su frío nos ahogaremos descalzos en el mismo mar indiferente.

de La llama inversa

Sebastião Salgado del álbum Génesis

Trad. Ada Trzeciakowska

Sól zachowuje swoją pamięć nietkniętą. Przy pomocy słowa tworzymy bogów, mocujemy ich na szczycie, tak jak koronuje się dachy, kładąc ostatni kamień. Jesteśmy spadkobiercami osierocenia. Nasz ojciec był pierwszym z rodu poetów narzuconych przez zamieszanie. Niektórym wiara spada z nieba, jak fizjologiczny pech gołębia strategicznie trafia w czubek głowy emeryta. Ci, którzy noszą parasol lepią żołnierzy własnymi rękami, modelują krew i piach a później z nadmiaru gliny kleją włócznie. Niełatwa to funkcja to osierocenie. Trzeba iść tą zbieraniną osądów i kierunków bez nikogo kto by poprowadził nas za rękę, słuchając dudnienia bębnów, które wybijają dni, wiedząc, że kiedy noc dosięgnie nas całym swoim chłodem utoniemy bosi w tym samym obojętnym morzu.

Dibujo de Anxo Pastor. Más poemas de Beatriz Russo ilustrados por Anxo en la página fronterD

Francisco Brines

1932 – , España (Valencia)

Imágenes en un espejo roto

Ahora que puedo ya saber que está mi vida hecha,
en la penumbra de esta dormida habitación
que da al jardín de mi lejana adolescencia
(aún rozan los cristales
los jazmines, las alas de los pájaros),
la miro reflejada
en los fragmentos rotos de este espejo
que no ha sobrevivido a su pasar
pausado y velocísimo;
se muestran las imágenes sin voz
y el estaño perdido las extraña.

¿Y es lo que veo ahora todo cuanto viví?
Debo robar palabras, o inventarlas, y concederle al mundo aquel fulgor que tuvo,
pues todo se me acaba, en esta habitación,
al ver mi rostro roto
en todos los pedazos de este espejo ahora roto.
¿Y en dónde se han perdido el amor y el dolor,
esta verdad pequeña de haber sido?

¿Cómo salvarla, en su inutilidad,
antes de que me arrojen adonde todo está anulado,
          y ni siquiera el sueño
será capaz de hilar la imagen fantasmal, que el día desvanece?
¿La salvaréis vosotros,
que veis lo que ahora miro, en este texto roto,
en el instante vano del feliz parpadeo
que es toda la sustancia del ser que os fundamenta?

Dios pasea la gran negra humareda de su cuerpo
por el jardín estéril del Espacio curvado
(y caen de sus manos los soles, y estas centellas tristes
que lucen, y que somos, y se apagan),
con la Verdad que solo a Él le pertenece.
Ese Dios fantasmal que crea y desconoce, y que camina
con su bastón de ciego.

Fotogramas de La estrella de mar de Man Ray

Tłum. Ada Trzeciakowska

Obrazy w rozbitym lustrze

Teraz, gdy już mogę rzec, że moje życie się dokonało,
w mroku tego uśpionego pokoju
wychodzącego na ogród odległej młodości
(wciąż muskają szyby
jaśmin i ptasie skrzydła),
patrzę na nie, odbite
w odłamkach tego lustra,
które nie przetrwało jego przemijania
powolnego i pośpiesznego;
pojawiają się obrazy bez głosu
a odpryśnięta cyna tęskni za nimi.

I czy to, co widzę jest wszystkim co przeżyłem?
Muszę ukraść słowa lub wymyślić je i nadać światu ten połysk, jaki miał,
bo wszystko mi dobiega końca, w tym pokoju
gdy widzę moją zniszczoną twarz
we wszystkich kawałkach tego teraz rozbitego lustra.
I gdzie podziały się miłość i ból,
ta mała prawda o tym, że byłem?

Jak ocalić ją, w jej bezużyteczności,
nim zostanę wrzucony tam, gdzie wszystko ulega anulacji,
          gdzie nawet sen
nie będzie mógł snuć urojonego obrazu, który dzień rozprosza?
Uratujecie ją wy,
co widzicie to, na co patrzę teraz, w tym rozbitym tekście,
w bezcelowej chwili szczęśliwego migotania,
będącym esencją bytu, który jest wam fundamentem?

Bóg prowadzi czarny słup dymu swego ciała
przez jałowy ogród zakrzywionej Przestrzeni
(i słońca wypadają z jego rąk, i te smutne iskry
które świecą i którymi jesteśmy, i które gasną)
z Prawdą, która tylko do Niego przynależy.
Ten urojony Bóg, który stwarza i nie pamięta, i który chodzi z
białą laską przed sobą.

Joan Margarit

1938 – 16 de febrero de 2021 , España

caminos

Más allá de la playa reflejada en el viento
ha de haber un país
donde, como las olas, mi añoranza
muera cuando los sueños me hayan abandonado.
Si un camino no lleva hasta la muerte,
es tan sólo un camino sin salida.

Fotograma de La mirada de Ulises de Theo Angelópoulos

Tłum. Ada Trzeciakowska

Drogi

Gdzieś za tą plażą, której odbiciem jest wiatr
musi być jakaś kraina,
gdzie, jak fale, moja tęsknota
umrze gdy sny mnie już opuszczą.
Jeżeli droga nie prowadzi do śmierci,
jest tylko ślepą ulicą.

Joan Margarit

1938 – 16 de febrero de 2021 , España

Retirada

No conocía esa satisfacción
de obediencia a una ley. Ya no me moveré
de aquí donde la vida me ha traído.
Soy como un extranjero en mi ciudad.
No alcanzo a comprender a los amigos
que, como yo, son viejos,
con pocos temas de conversación.
Cada nueva pareja de mis hijos
es alguien más extraño para mí.
No he deseado nunca
la soledad con tanta urgencia.
Son señales.
El animal las reconoce
y les presta atención.
Cuesta mucho encontrar un zorro muerto.
También un jabalí. Porque se esconden.

Fotos propias

Tłum. Ada Trzeciakowska

Wycofanie

Nie znałem tego zadowolenia
płynącego z przestrzegania prawa. Więcej nie ruszę
się stąd, gdzie życie mnie rzuciło.
Jestem jak cudzoziemiec w moim mieście.
Nie udaje mi się zrozumieć przyjaciół
którzy, jak ja, są starzy,
niewiele tematów maja do rozmowy,
Każdy nowy partner moich dzieci
jest kimś coraz bardziej obcym dla mnie.
Nigdy pragnienie
samotności nie było tak naglące.
To znaki.
Zwierzę je rozpoznaje
y wsłuchuje się w nie.
Bardzo trudno znaleźć martwego lisa.
Dzika również. Ukrywają się.