Mario Benedetti

1920-2009, Uruguay

Fantasmas

Aunque parezca extraño
a los fantasmas
nos hace mal
la noche

nos desalienta
nos encoge
nos cuelga una etiqueta
nos quita los prodigios
nos consume hasta el borde
nos moja
en el rocío
nos caza en un bostezo

nos hace mal
la noche
a los fantasmas

confundimos el sur
con el oeste
el este con el norte
la muerte con la vida
y hasta nos vienen ganas
de conseguir un cuerpo
o preferiblemente
dos

realmente hay que ser fuertes
para vencer las dulces tentaciones

hasta que estalla y viene
el alba en nuestro auxilio
y nos vamos
en pos del sol nos vamos
transparentes
sin ansias
transidamente a salvo

Tłum. Mar Pillado/Ada Trzeciakowska

Widma

Choć zabrzmi to dziwnie
nam, widmom
nie służy noc
wcale

zniechęca nas
onieśmiela
przyczepia etykietkę
pozbawia cudów
zżera nas do cna
nurza nas
w rosie
zdobywa jednym ziewnięciem

nie służy nam
widmom
noc

mylimy południe
z zachodem
a wschód z północą
życie ze śmiercią
i nachodzi nas nawet ochota
aby zdobyć ciało
a najchętniej
dwa

naprawdę trzeba być silnym
aby nie ulec tym słodkim pokusom

aż wybucha i przybywa
nam z pomocą świt
i odchodzimy
w ślad za słońcem odchodzimy
przezroczyści
bez pragnień
przygnębiająco ocaleni

Foto: cortesía de Ángel Aguado quien en estas palabras recuerda el encuentro con el poeta:
La entrevista con Mario Benedetti fue en la primavera de 1990, en un restaurante en Madrid, no recuerdo cual. Como periodista gráfico asistí a una comida que organizaba la editorial Alfaguara para presentar un libro de Benedetti. Y pude compartir mesa y charlar con él, que por entonces ya tenía 70 años. Me pareció un hombre amable, paciente, con buen sentido del humor y templado por las dificultades de la vida, que fue para él muy dura. También era periodista, por lo que nos encontrábamos entre compañeros de profesión y pudimos hablar sin imposturas, de tú a tú.