Olvido García Valdés

1950 – , España

Nadaba por el agua transparente…

Nadaba por el agua transparente
en el hondo, y pescaba gozoso
con un pequeño arpón peces brillantes,
amigos, moteados.
Aquella agua tan densa, nadar
como un gran pez; vosotros,
dijo, me esperabais en casa.
Pensé entonces en Klee
en la dorada. Ahora leo:
estas roto y tus sueños
se cuelan en tu vida, esa sensación
de realidad es muy fuerte; estas pastillas
te ayudarán.
                       Dorado pez,
dorada de los abismos, destellos
en lo hondo. Un sueño subterráneo
nos recorre, nos reune,
nacemos y morirnos, mas se repite
el sueño y queda el pez,
su densidad, la transparencia.

De Caza nocturna (1997)

Tłum. Ada Trzeciakowska

Pływałem w przezroczystych wodach…

Pływałem w przezroczystych wodach
w głębinach, i radosny, przyjaciele, maleńkim harpunem łowiłem połyskujące,
pstrokate rybki.
Ta woda tak gęsta, samo pływanie
niczym wielka ryba; wy,
powiedział, czekaliście na mnie w domu.
Pomyślałem wtedy o Klee
o złotej rybce. Teraz czytam:
Jesteś rozbity a sny
prześlizgują się do twojego życia, wrażenie
rzeczywistości jest bardzo silne; te pastylki
ci pomogą.
                           Złota rybka,
dorada z otchłani, przebłyski
gdzieś w głębi. Podziemny sen
płynie nami, łączy nas,
rodzimy się i umieramy, lecz sen
się powtarza i pozostaje ryba,
jego gęstość, przezroczystość.

z Nocne polowanie (1997)

Fotograma de Elena de Petra Costa y El pez dorado de Paul Klee.

César Vallejo

1892-1938, Perú

Babel

Dulce hogar sin estilo, fabricado
de un solo golpe y de una sola pieza
de cera tornasol. Y en el hogar
ella daña y arregla; a veces dice:
“El hospicio es bonito; aquí no más”
Y otras veces se pone a llorar.

Tłum. Ada Trzeciakowska

Babel

Nie ma jak w domu, nijakim, wyprodukowanym
za jednym zamachem i z jednego kawałka
połyskującego wosku. A w domu
ona męczy i naprawia; czasem mówi:
„Przytułek jest śliczny; jakoś to będzie”
Innym razem wybucha płaczem.

Babel :Cultura Infantil, diciembre de 1917. El motivo es uno de sus más auténticos y profundos. Quizás se trata de la primera aparición de aquella simbólica figura femenina, de aquella femineidad “hogareña” que se encarna en Rita de “Idilio muerto” (de 1918) y que se convertirá luego en un motivo-guía en Trilce: esta figura solícita, pero cándida e inexperta, que, entre movimientos de ilusión y desaliento, trata de ordenar y transformar en hogar la babélica pieza de la soledad vallejiana, es un preanuncio de la más madura y experta “lavandera” que sabe “azular y planchar todos los caos”. La forma, simple y desnuda en su delicada emoción, no acusa ya ninguna influencia. El poema, a diferencia de los otros publicados en el mismo período, pasó a Los Heraldos sin ninguna modificación, signo evidente de que este tierno cuadrito intimista, otra pequeña “canción de hogar”, satisfacía plenamente la exigencia de autonomía artística del poeta. (Roberto Paoli “En los orígenes de Trilce: Vallejo entre modernismo y vanguardia” en Poner de pie al 1. Folletos en torno a Vallejo)

Fotografías de Michael Wolf (1954-2019)

Transl. Margaret Sayers Peden 

Babel

Sweet tasteless home, constructed
at a single blow and from a single piece
of iridescent wax. And in the home
she torments and tidies; sometimes she says:
“The poorhouse is pretty; it’s right here!”
And other times she breaks into tears.

César Vallejo

1892-1938, Perú

Avestruz

Melancolía, saca tu dulce pico ya;
no cebes tus ayunos en mis trigos de luz.
Melancolía, basta! Cuál beben tus puñales
la sangre que extrajera mi sanguijuela azul!

No acabes el maná de mujer que ha bajado;
yo quiero que de él nazca mañana alguna cruz,
mañana que no tenga yo a quién volver los ojos,
cuando abra su gran O de burla el ataúd.

Mi corazón es tiesto regado de amargura;
hay otros viejos pájaros que pastan dentro de él…
Melancolía, deja de secarme la vida,
y desnuda tu labio de mujer…!

Tłum. Ada Trzeciakowska

Struś

Melancholio, wyjmij już swój słodki dziób;
nie czyń zadość postom w moich łanach światła.
Melancholio, basta! Jakże piją krew twoje sztylety,
jakby ssała moja błękitna pijawka!

Nie tamuj ożywczych soków schodzącej kobiety,
chcę by z nich narodził się jutro jakiś krzyż,
jutro, gdy nie będę miał na kogo spojrzeć,
kiedy trumna otworzy swoje pełne drwiny O.

Moje serce to skorupa podlana goryczą;
są tam inne stare ptaki pasące się wewnątrz…
Melancholio, nie wysysaj ze mnie życia,
i odsłoń swoje kobiece usta…!

1.Buster Keaton 2 y 3. Luis Buñuel, fotograma de El perro andaluz y La edad de oro.

Charles Simic

1938 – , Serbia / EE. UU

Trad. Sandra Toro

Motel Paraíso

Habían muerto millones, inocentes todos.
Yo me quedé en mi cuarto. El presidente
hablaba de la guerra como de una poción de amor.
Los ojos se me abrían del asombro.
Mi cara en el espejo me parecía
una estampilla con dos sellos.

Vivía bien, pero la vida era horrible.
Había tantos soldados ese día,
tantos refugiados que llenaban las calles.
Naturalmente, al tocarlos con la mano
desaparecían todos.
La historia se lamía las comisuras de su boca ensangrentada.

En el canal pago, un hombre y una mujer
intercambiaban besos voraces y se arrancaban
la ropa entre ellos mientras yo los miraba
sin volumen y con la habitación a oscuras
excepto por la pantalla donde el color
tenía demasiado rojo, demasiado rosa.

Tłum. Krystyna Dąbrowska

Motel Paradise

Miliony zginęły; wszyscy niewinni.
Siedziałem w swoim pokoju. Prezydent
Mówił o wojnie jak o miłosnym eliksirze.
Miałem oczy otwarte ze zdumienia.
W lustrze moja twarz wyglądała
Jak dwukrotnie ostemplowany znaczek.

Dobrze żyłem, ale życie było straszne.
Tak wielu żołnierzy w tym czasie,
Tak wielu uchodźców tłoczyło się na drogach.
Naturalnie wszyscy zniknęli
Za dotknięciem ręki.
Historia oblizała kąciki krwawych ust.

Na płatnym kanale mężczyzna i kobieta
Wymieniali głodne pocałunki i zdzierali
Z siebie ubrania, a ja patrzyłem,
Z wyłączonym dźwiękiem, bez światła,
Nie licząc ekranu, którego kolory
Miały zbyt wiele czerwieni, zbyt wiele różu.

Fotogramas de Un día más con vida de Raúl de la Fuente y Damian Nenow basada en un libro de reportajes de guerra en Angola de Ryszard Kapuściński.

MOTEL PARADISE

Millions were dead; everybody was innocent.
I stayed in my room. The President
Spoke of war as of a magic love potion.
My eyes were opened in astonishment.
In a mirror my face appeared to me
Like a twice-canceled postage stamp.

I lived well, but life was awful.
there were so many soldiers that day,
So many refugees crowding the roads.
Naturally, they all vanished
With a touch of the hand.
History licked the corners of its bloody mouth.

On the pay channel, a man and a woman
Were trading hungry kisses and tearing off
Each other’s clothes while I looked on
With the sound off and the room dark
Except for the screen where the color
Had too much red in it, too much pink.

Fotogramas de Nuestra música y El libro de imágenes de Jean-Luc Godard

Ariana Harwicz

1977 – , Argentina

Mátate amor (frg.)

Recuerdo lo que no está. Una isla habitada por hombres que buscan belleza y solo la encuentran en la vastedad del encierro. Me reconozco sádica. Digo que no hay posibilidad sin alma, como no hay imagen sin el otro. Pero no tengo otro. Ni alma. Escribiré el signo fatal sobre tu vientre y luego marcharemos hacia una tierra húmeda, me prometió un joven enamorado. ¿Qué fue de eso? Esa noche está a cien mil noches y el enamorado está perdido. Sigo esperando a que aparezca entre las espirales que surgen de mi boca. Llevo grabados olores como a fuego fatuo, el de unas manos en la penumbra, el de una espalda blanda, el de una garganta endiablada. Terminó y se fueron todos. Sigo siendo una pequeña bruja que espera encantar. El vecino sucumbió a una sobredosis de heroína con su bebé en brazos. La de las ventanas tapiadas se asfixió con el humo de su propio fuego. Los animales se extinguen antes de reproducirse. Eso es morir por estos pagos. En cambio, en mis noches soleadas en la isla, todo era tertulia, ensueño, besos furiosos. En cambio, en la dorada época en que existí, todo fue fruición de sexo redivivo. Una oleada de antipatía por el mundo brota desde lo íntimo. No sé qué pensarán las bestias que ahora forman un círculo y me miran atónitas, las mandíbulas desprendidas de sus cuerpos. Caigo de rodillas. Si un lugareño pasara con una canasta buscando setas y frutos creería que es un acto de misticismo.

(…)

Y así se levantó de la cama angosta en medio de la noche mientras yo seguía desnuda. Me había dejado una nota sin lírica. El comienzo del espanto seco. Algunas horas antes habíamos levitado, pero qué es al día siguiente la noche anterior. Salté de la camita con la boca descascarada. Abajo, los tres habían salido de compras. Cuántas veces entró y salió de mí, el aire del altillo hecho de miel.

Cuántas veces el deseo rozó lo insoportable, la boca de un caimán abierta a más no poder. El río me arrastró y fui una rama seca. Pedaleé los veinte kilómetros hasta mi casa queriendo vomitar. Pedaleé y pedaleé sin separarme de su gusto en mi saliva. El deseo me siguió a lo largo de toda la carretera, pegajoso, maloliente y servil.

Quiero un tratamiento agresivo con láser para olvidar su mandíbula, para deshacerme de su frente. Lejos, entre balas de pasto empaquetado, un joven que nunca vi iba haciendo equilibrio sobre la rueda trasera de un scooter, de su labio inferior colgaba un pucho. Tal vez mi hijo en unos años. Sigo pedaleando con mis piernas largas y quisiera patear el piso como una yegua con colmillos. No sé traducir lo que siento. Tengo quince años y acabo de hacerme la última prueba del vestido blanco.

Fotogramas de Un tranvía llamado Deseo de Elia Kazan (1951)

Tłum. Agata Ostrowska

Zgiń, kochanie (fragm.)

Wspominam to, czego nie ma. Wyspę zamieszkaną przez ludzi poszukujących piękna, którzy znajdują je tyl­ko w ogromie izolacji. Przyznaję, że jestem sadystką. Mówię, że nic nie jest możliwe bez duszy, tak jak obraz nie może istnieć bez tego drugiego. Ale ja nie mam tego drugiego. Ani duszy. „Zapiszę znak śmierci na twoim łonie i powędrujemy razem ku wilgotnym krainom” – obiecał mi kiedyś młody kochanek. Co się z nim stało? Od tamtej nocy upłynęło sto tysięcy innych, a kochanek przepadł. Wciąż mam nadzieję, że ukaże się między spiralnymi smużkami wydobywającymi się z moich ust. Zapa­chy towarzyszą mi jak błędne ogniki, zapach pewnych dłoni w półmroku, miękkich pleców, diabelskiego gardła. Skończyło się, wszyscy odeszli. Nadal jestem wiedźmą, która tylko cze­ka, żeby rzucić na kogoś urok. Sąsiad przedawkował heroinę, trzymając w ramionach niemowlę. Ta z domu z zabitymi okna­mi udusiła się dymem z własnego kominka. Zwierzęta wymie­rają, zanim zdążą się rozmnożyć. W tych stronach tak wygląda śmierć. Tymczasem tamte słoneczne noce na wyspie były pełne spotkań, rozmów, snów na jawie, szalonych pocałunków. Tymczasem w tamtym złotym okresie mojego życia wszystko kręciło się wokół odkrytej na nowo rozkoszy seksualnej. Fala antypatii do całego świata wzbiera gdzieś w najintymniejszym zakątku mojego jestestwa. Nie wiem, co sobie pomyślą zwie­rzęta, które uformowały teraz krąg i patrzą na mnie zbaraniałe, szczęki opadły im tak nisko, że prawie odseparowały się od reszty ciała. Padam na kolana. Gdyby w tej chwili minął mnie jakiś miejscowy z koszykiem na grzyby, uznałabym to za akt absolutnie mistyczny.

(…)

A później zwyczajnie wstał z tego wąskiego łóżka w środku nocy, ja nadal leżałam tam naga. Zostawił mi prozaiczny liścik. Ogarnęło mnie nagłe przerażenie. Kilka godzin wcześniej unosiliśmy się w powietrzu, ale czymże jest ubiegła noc następ­nego poranka. Wyskoczyłam z łóżka, czułam suchość w ustach. Cała trójka z dołu wyszła na zakupy. Ile razy wchodził we mnie i wychodził, powietrze na strychu było słodkie jak miód.

Ile razy pożądanie zdawało się nie do zniesienia, jak paszcza krokodyla rozdziawiona do granic możliwości. Porwała mnie rzeka, by­łam suchym badylem niesionym przez nurt. Pedałowałam przez dwadzieścia kilometrów do domu i chciało mi się wymiotować. Pedałowałam i pedałowałam, a w ślinie ciągle czułam jego smak. Żądza podążała za mną przez całą drogę powrotną, lepka, cuch­nąca, służalcza.

Potrzebuję intensywnej terapii, zabiegu laserem, żeby zapomnieć jego szczękę, żeby pozbyć się z myśli jego czoła. W oddali, między belami ciasno upakowanego siana, jakiś chło­pak, którego nigdy wcześniej nie widziałam, jeździł, balansu­jąc na tylnym kole skutera, do dolnej wargi miał przyklejonego papierosa. To mógłby być mój syn za kilkanaście lat. Pedałuję dalej długimi nogami i chciałabym tupać, deptać, skopać ziemię jak klacz z ostrymi kłami. Nie potrafię przetłumaczyć tego co czuję. Mam piętnaście lat i wzięłam ostatnią przymiarkę sukni ślubnej.

Sylvia Plath

1932-1963, EE.UU.

Olmo

Trad. Xoán Abeleira

Conozco el fondo —afirma. Lo conozco por mi larga raíz madre,
Ese fondo que tú temes.
A mí no me espanta: ya he estado en él.

¿Es el mar lo que escuchas en mi interior,
Sus insatisfacciones?
¿O fue la voz de la nada lo que te enloqueció?

El amor es una sombra, sí,
Pero cómo mientes y lloras en pos de él…
Escucha: ése es el ruido que hacen sus cascos, al alejarse como un caballo.

Así galoparé yo toda la noche, impetuosamente,
Hasta que tu cabeza sea una piedra, y tu almohada una pequeña
Pista de césped resonando, resonando.

¿O prefieres que te traiga el rumor de los venenos?
Ahora se escucha la lluvia, su siseo agudo.
Y éste es su fruto: color blanco estaño, como el arsénico.

He padecido la atrocidad de los crepúsculos.
Chamuscado hasta la raíz,
Mis filamentos rojos se inflaman pero resisten, como un puñado de cables.

Ahora estallo en pedazos que salen volando como garrotes.
Un viento tan furioso
No permitirá que me quede mirando: he de chillar.

También la luna es despiadada: le gustaría arrastrarme
Cruelmente, porque ella es estéril.
Su resplandor me hiere. Tal vez porque la he cazado.

La dejaré irse. Sí, la dejo marchar
Lisa y menguada, como si acabaran de extirparle el útero.
Ah, cómo me poseen y proveen tus pesadillas.

Un grito me habita.
De noche sale aleteando,
Buscando, con sus garras, algo que amar.

Me aterroriza este algo oscuro
Que duerme en mí; durante todo el día
Lo siento planear en círculo, suave, ligeramente, percibo su maldad.

Las nubes pasan y se dispersan.
¿Son ésas las caras del amor, esas formas pálidas, perdidas para siempre?
¿Y por eso se me altera tanto el corazón?

Ah, ya no quiero saber más.
¿Qué es eso, ese rostro
Asesino, estrangulado por las ramas?

¿Ese rostro cuyos ácidos sisean como serpientes
Petrificando la voluntad? Éstas son las culpas aisladas
Que matan, que matan lentamente.

Trad. Mª Julia de Ruschi Crespo.

Dice: conozco el fondo. Lo conozco con mi profunda raíz.
Tú le temes.
Yo no: estuve ahí.

¿Es el mar lo que oyes en mí,
La ansiedad del mar?
¿O es la voz de la nada, tu locura?

El amor es una sombra.
Cómo mientes y lloras por él.
Escucha: estos son sus cascos: se fue, como un caballo.

Resonando, resonando,
Toda la noche galoparé como él, impetuosamente,
Hasta que tu cabeza sea una piedra y tu almohada un poco de césped.

¿O he de traerte el sonido de venenos?
Esta gran calma es la lluvia.
Y éste es su fruto blanco acerado, se parece al arsénico.

He sufrifo la atrocidad de las puestas de sol.
Abrasados hasta la raíz,
Mis filamentos rojos arden y resisten, una mano de alambres.

Ahora me rompo en pedazos que vuelan como clavas.
Un viento tan violento
No tolerará espectadores. Debo aullar.

También la luna es cruel: me arrastraría
Sin piedad, si fuese estéril.
Su resplandor me hiere. O tal vez la he atrapado.

La dejo ir. La dejo ir.
Disminuida y aplastada como después de una cirugía general.
¡Cómo me poseen tus pesadillas, y me enriquecen!

Me habita un grito.
De noche se agita
Buscando con sus garras algo para amar.

Me aterra esta cosa oscura
Que duerme en mí;
Todo el día siento su suave insidia, su malignidad.

Las nubes pasan y desaparecen.
¿Son así los rostros del amor, tan pálidos e irrecuperables?
¿Por eso se conmueve mi corazón?

Ese es todo mi saber.
¿Qué es eso, esa cara asesina
Ahorcada entre las ramas?—

Sus ácidos ofídicos besan.
Petrifica la voluntad. Estas son los lentos y torpes deslices
Que matan.

Gervasio Troche Lobo

Elm

I know the bottom, she says. I know it with my great tap root;
It is what you fear.
I do not fear it: I have been there.

Is it the sea you hear in me,
Its dissatisfactions?
Or the voice of nothing, that was you madness?

Love is a shadow.
How you lie and cry after it.
Listen: these are its hooves: it has gone off, like a horse.

All night I shall gallup thus, impetuously,
Till your head is a stone, your pillow a little turf,
Echoing, echoing.

Or shall I bring you the sound of poisons?
This is rain now, the big hush.
And this is the fruit of it: tin white, like arsenic.

I have suffered the atrocity of sunsets.
Scorched to the root
My red filaments burn and stand,a hand of wires.

Now I break up in pieces that fly about like clubs.
A wind of such violence
Will tolerate no bystanding: I must shriek.

The moon, also, is merciless: she would drag me
Cruelly, being barren.
Her radiance scathes me. Or perhaps I have caught her.

I let her go. I let her go
Diminished and flat, as after radical surgery.
How your bad dreams possess and endow me.

I am inhabited by a cry.
Nightly it flaps out
Looking, with its hooks, for something to love.

I am terrified by this dark thing
That sleeps in me;
All day I feel its soft, feathery turnings, its malignity.

Clouds pass and disperse.
Are those the faces of love, those pale irretrievables?
Is it for such I agitate my heart?

I am incapable of more knowledge.
What is this, this face
So murderous in its strangle of branches? —-

Its snaky acids kiss.
It petrifies the will. These are the isolate, slow faults
That kill, that kill, that kill.

Tłum. Teresa Truszkowska

Wiąz

Znam dno, mówi, dotykam go swym wielkim korzeniem:
Tego się właśnie boisz.
Ja się nie boję; ja tam byłam.

Czy słyszysz we mnie morze,
Jego skargę?
Czy też głos 15nicości, będącej twym opętaniem?

Miłość to cień.
Leżysz i płaczesz po niej –
Posłuchaj stuku jej kopyt, ona odbiegła jak rumak.

Całą noc będę tak dziko galopować,
Aż twa głowa stanie się kamieniem, a poduszka trawą,
Budząc echa, echa.

Czy mam przynieść ci rytm zatruty?
Ten wielki spokój to deszcz.
Jego owoc: cynowobiały jak arszenik.

Wycierpiałam okrucieństwo zachodów słońca.
Wypaliłam się do korzenia.
Moje czerwone włókna płoną jak druciana ręka.

Rozpadam się na kawałki wirujące jak maczugi.
Tak gwałtowny wicher
Nie zniesie obojętności: muszę krzyczeć.

Księżyc jest tez okrutny; przyciąga mnie
Bezlitośnie, gdyz jest bezpłodny.
Jego blask rani mnie. Być może go schwytałam.

Puszczam go wolno, puszczam wolno.
Okrojonego jak po ciężkiej operacji.
Jak twoje złe sny opętały mnie i wzbogaciły.

Zamieszkuje mnie krzyk,
Nocą wzlatuje,
By wczepić swe haczyki w obiekt miłości.

Przeraża mnie ta ciemna istota
Uśpiona we mnie:
Cały dzień czuję jej delikatne obroty i złośliwość.

Chmury przepływają i nikną.
Czy to twarze miłości blade, bezpowrotnie stracone?
Czy to dla nich niepokój targa mym sercem?

Nie pojmuję nic więcej.
Co to za twarz,
Tak śmiercionośna w gąszczu gałęzi- 

Wsącza swój jad żmii.
Poraża wolę. To poszczególne grzechy,
Co niosą śmierć, śmierć, śmierć.

Alejandra Pizarnik

1936-1972, Argentina

La única herida

¿Qué bestia caída de pasmo
se arrastra por mi sangre
y quiere salvarse?

He aquí lo difícil:
caminar por las calles
y señalar el cielo o la tierra.

Fotografía de Deborah Sheedy “Series IV”

Tłum. Ada Trzeciakowska

Jedyna rana

Co za bestia skręcona spazem
pełza w mojej krwi
i pragnie ocalenia?

w tym cała trudność:
chodzić ulicami
i wskazywać niebo lub ziemię.

Alejandra Pizarnik

Sylvia Plath

1932-1963, EE.UU.

Soy vertical

Trad. Xoán Abeleira

Pero preferiría ser horizontal. Yo
No soy un árbol enraizado en la tierra,
Absorbiendo minerales y amor materno
Para rebrotar esplendoroso cada mes de marzo,
Ni tampoco la belleza del arriate del jardín
Que deja boquiabierto a todo el mundo y a la que
Todo el mundo quiere pintar maravillosamente,
Ignorando que muy pronto se deshojará.
Comparado conmigo, un árbol es inmortal,
Un racimo de flores, más bajo, aunque más llamativo,
Y yo anhelo la longevidad de uno y la osadía del otro.

Esta noche, bajo la luz infinitesimal de los astros,
Los árboles y las flores han estado esparciendo sus aromas frescos.
Yo paseo entre ellos, aunque no se percaten de mi presencia.
A veces pienso que cuando duermo
Es cuando más me parezco a ellos—
Desvanecidos ya los pensamientos.
En mí, el estar tendida, es algo connatural.
Entonces el cielo y yo conversamos abiertamente.
Y seguro que seré más útil cuando al fin me tienda para siempre:
Entonces quizás los árboles me toquen por una vez,
Y las flores, finalmente, tengan tiempo para mí.

Trad. Ezequiel Zaindenwerg

Pero preferiría ser horizontal.
No soy un árbol con raíces en el suelo,
que sorba minerales y amor maternal,
para que al llegar marzo sus hojas resplandezcan;
ni encarno la belleza de un jardín,
que atraiga exclamaciones y mueva a que lo pinten,
sin saber que muy pronto sus pétalos caerán.
Comparado conmigo, es inmortal el árbol.
Y una corola, no muy alta, pero más sorprendente,
y de uno anhelo la longevidad, y de la otra la audacia.

Esta noche, a la luz infinitesimal de las estrellas,
las flores y los árboles han estado esparciendo su refrescante aroma.
Yo camino entre ellos, pero ninguno se da cuenta.
A veces pienso en eso cuando duermo,
tengo que parecérmeles lo más posible:
pensamientos que se han ido empañando.
Yo, que estoy acostada, lo siento como algo natural.
Así es que el cielo y yo tenemos nuestras charlas,
y he de ser útil cuando yazca al fin:
por una vez, entonces, me tocarán los árboles, y tendrán tiempo para mí las flores.

Fotos propias

Tłum. Teresa Truszkowska

Jestem pionowa

Lecz wolałabym być pozioma.
Nie jestem drzewem zakorzenionym w ziemi,
Ssącym minerały i macierzyńską miłość,
Żeby każdego marca rozbłysnąć liściem,
Nie jestem też tak piękna jak kłąb ogrodowy,
By wzbudzać okrzyk zachwytu wspaniałą barwą,
Nieświadoma, że wkrótce utracę swe płatki.
W porównaniu ze mną drzewo jest nieśmiertelne
A główka kwiatu bardziej godna podziwu.
Ja zaś pożądam długowieczności drzewa i śmiałości kwiatu.

Dzisiejszej nocy, w bladym świetle gwiazd,
Drzewa i kwiaty rozsiewają świeże zapachy.
Przechadzam się pośród nich, lecz mnie nie widzą.
Wyobrażam sobie, że kiedy śpię,
Jestem do nich bardzo podobna-
Myśli mi się mącą-
To położenie jest dla mnie naturalne,
Gdyż wtedy rozmawiam swobodnie z niebem,
A stanę się użyteczna, gdy położę się już na zawsze:
Wówczas drzewa choć raz mnie dotkną, a kwiaty znajdą dla mnie czas.

I am vertical

But I would rather be horizontal.
I am not a tree with my root in the soil
Sucking up minerals and motherly love
So that each March I may gleam into leaf,
Nor am I the beauty of a garden bed
Attracting my share of Ahs and spectacularly painted,
Unknowing I must soon unpetal.
Compared with me, a tree is immortal
And a flower-head not tall, but more startling,
And I want the one’s longevity and the other’s daring.

Tonight, in the infinitesimal light of the stars,
The trees and the flowers have been strewing their cool odors.
I walk among them, but none of them are noticing.
Sometimes I think that when I am sleeping
I must most perfectly resemble them —
Thoughts gone dim.
It is more natural to me, lying down.
Then the sky and I are in open conversation,
And I shall be useful when I lie down finally:
Then the trees may touch me for once, and the flowers have time for me.

Tomas Tranströmer

1931-2015, Suecia

Trad. Roberto Mascaró

Vías

Dos de la madrugada: claro de luna. El tren se ha detenido
en plena llanura. Allá lejos los puntos luminosos de
         una ciudad,
brillando fríos en el horizonte.
Como cuando una persona ha entrado tan profundamente
         en un sueño
que jamás recordará que estuvo allí
una vez que vuelva a su habitación.
Y como cuando alguien ha entrado tan hondo en una
         enfermedad
que todo lo que fueron sus días se vuelven unos puntos
         centelleantes, un enjambre
frío y escaso sobre el horizonte.
El tren está absolutamente quieto.
Son las dos: fuerte claro de luna, pocas estrellas.

Tłum. Czesław Miłosz

Szyny

Druga w nocy, księżyc. Pociąg przystanął
pośrodku równiny. Daleko światełka miasta
mrugają, zimne, na horyzoncie.

Jak kiedyś ktoś zabrnie tak daleko w sen,
że, wróciwszy do pokoju,
już nigdy sobie nie przypomni, że był tam.

I jak kiedyś ktoś tak pogrąży się w chorobę,
że dni dawniej przeżyte są jak rój światełek
zimnych, wątłych, na horyzoncie.

Pociąg stoi zupełnie nieruchomo.
Druga. Pełnia księżyca, parę gwiazd.

El largo viaje hacia la noche de Bi Gan (2018)

Transl. Robert Bly

Tracks

Night, two o’clock, moonlight. The train has stopped
in the middle of the plain. Distant bright points of a town
twinkle cold on the horizon.

As when someone has gone into a dream so far
that he’ll never remember he was there
when he comes back to his room.

And as when someone goes into a sickness so deep
that all his former days become twinkling points, a swarm,
cold and feeble on the horizon.

The train stands perfectly still.
Two o’clock: full moonlight, few stars.

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