Denise Levertov

1923-1997, Inglaterra/Estados Unidos

Trad. Ada Trzeciakowska

Conversación en la oscuridad

Vivimos en historia, dice uno.
Somos moscas sobre el pellejo de Leviatán, dice otro.

Sea como sea, dice uno,
miedos y pérdidas.

Y entre las pérdidas, dice otro,
los lugares especiales a los que iban a conducir nuestros caminos.

Nuestras muertes, dice uno.
Eso es, dice otro.
Ahora nos alcanzará la muerte colectiva.

Las fosas comunes, dice uno, nada nuevo.
No, dice otro, mas esta vez no habrá tumbas,
Todos los muertos yacerán donde hayan caído.

Excepto, dice uno, esos que se reducirán a cenizas.
Y los esparcirá el viento abrasador, dice otro.

¿Cómo podemos vivir en este miedo? Dice uno.
De un día para otro, dice otro.

Aun deseo ver, dice uno,
Hacia dónde lleva mi camino.

Quiero vivir, dice otro, ¿pero dónde voy a vivir
si el mundo se acaba?

Fotogramas de las series Chernóbil, La zona; película La carretera adaptación de la novela homónima de Cormac McCarthy.

Fragmento de la carta del filósofo Günther Anders a Claude Eatherly (piloto del avión de reconocimiento climático Straight Flush que apoyó el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima):

(…) El próximo 6 de agosto, como cada año, la población de Japón va a conmemorar el día en que «aquello» ocurrió. ¿Por qué no envía un mensaje a esta gente, que llegue a tiempo para la conmemoración? Si usted les dijera: «En ese momento yo no sabía lo que estaba haciendo, pero ahora lo sé y creo que nunca debe volver a ocurrir algo así y que no se debe permitir a ningún ser humano que ordene a otro ser humano hacer nada parecido.» Y si añadiera: «Vuestra lucha es mi lucha, vuestro “No más Hiroshimas” es mi “No más Hiroshimas”», o algo por el estilo, puede estar seguro que un mensaje así convertiría un día de lamentaciones en un día de alegría y que los supervivientes de Hiroshima lo recibirían como a un amigo, como a uno de ellos, pues en realidad lo es, Eatherly, usted también es víctima de Hiroshima.

Tłum. Janusz Solarz

Rozmowa w ciemności

Żyjemy w historii, mówi ktoś.
Jak muchy na skórze Lewiatana, mówi ktoś inny.

Tak czy siak, mówi ktoś,
strachy i straty.

A wśród strat, mówi ktoś inny,
te wyjątkowe miejsca gdzie miały dotrzeć nasze drogi.

Nasze zgony, mówi ktoś.
O to chodzi, mówi ktoś inny.
Dopadnie nas teraz zbiorowa śmierć.

Zbiorowe groby, mówi ktoś, to nic nowego.
Tak, mówi ktoś inny, ale tym razem nie będzie grobów,
wszyscy zmarli spoczną tam gdzie padli.

Z wyjatkiem tych, mówi ktoś, którzy spalą się na popiół.
I rozwieje ich ognisty wiatr, mówi ktoś inny.

Jak żyć w takim strachu? Mówi ktoś.
Dzień po dniu, mówi ktoś inny.

Ciągle pragnę zobaczyć, mówi ktoś,
dokąd wiedzie moja droga.

Pragnę żyć, mówi ktoś inny, ale gdzie mam się podziać
jeśli zabraknie świata?

Talk in the Dark

We live in history, says one.
We’re flies on the hide of Leviathan, says another.

Either way, says one,
fears and losses.

And among losses, says another,
the special places our own roads were to lead to.

Our deaths, says one.
That’s right, says another.
Now it’s to be a mass death.

Mass graves, says one, are nothing new.
No, says another, but this time there’ll be no graves,
all the dead will lie where they fall.

Except, says one, those that burn to ash.
And are blown in the fiery wind, says another.

How can we live in this fear? Says one.
From day to day, says another.

I still want to see, says one,
where my own road’s going.

I want to live, says another, but where can I live
if the world is gone?

Denise Levertov

1923-1997, Inglaterra/Estados Unidos

Trad. Cynthia Mansfield

Los golpeadores

Un hombre sentado junto a la cama
de una mujer a quien golpeó,
cura sus heridas,
suavemente palpa los moretones.
La sangre forma un charco a su alrededor,
se oscurece.

Atónito, se da cuenta que ha comenzado
a quererla. Siente terror.
¿Por qué nunca había
visto, antes, lo que era?
¿Y si deja de respirar?

Tierra, ¿será que no podemos amarte
a menos que creamos que el fin se aproxima?
¿Que no creemos en tu vida
a menos que pensemos que agonizas?

Tłum. Ada Trzeciakowska

Dręczyciele

Mężczyzna siedzi przy łóżku
pobitej przez niego kobiety,
opatruje jej rany,
ostrożnie gładzi siniaki.
Krew zbiera się wokół,
ściemnia się.

Zdumiony zrozumiał, że zaczyna
się o nią troszczyć. Jest przerażony.
Dlaczego nigdy wcześniej
nie spostrzegł czym była?
A co, jeśli przestanie oddychać?

Ziemio, czy by móc Cię kochać
musimy wierzyć w nadchodzący koniec?
By uwierzyć w twoje życie
musimy się przekonać, że umierasz?

Fotografías de Marit Beer

The Batterers

A man sits by the bed
of a woman he has beaten,
dresses her wounds,
gingerly dabs at bruises.
Her blood pools about her,
darkens.

Astonished, he finds he’s begun
to cherish her. He is terrified.
Why had he never
seen, before, what she was?
What if she stops breathing?

Earth, can we not love you
unless we believe the end is near?
Believe in your life
unless we think you are dying?