Derek Mahon

1941- 1 de octubre de 2020, Irlanda del Norte

Trad. Ada Trzeciakowska

Hojas

Prisioneros de elección infinita
Han levantado su casa
En el campo junto al bosque
Y están en paz.

Es otoño, y las hojas muertas
De camino al río
Dan golpes como pájaros en la ventana
O hacen señales en la carretera.

En algún lugar existe el más allá
De hojas muertas
Un estadio repleto de
crujido y susurro infinito.

En algún lugar en el cielo
De futuros perdidos
Las vidas que pudimos haber vivido
Han encontrado su propia culminación.

Tłum. Piotr Sommer

Liście

Więźniowie nieskończonego wyboru
Wybudowali sobie dom
W polu pod lasem
I żyją w pokoju.

Jest jesień, i martwe liście
W drodze do rzeki
Pukają do okien jak ptaki
Lub odbijają się na drodze.

Jest gdzieś przyszłe życie
Martwych liści,
Stadion wypełniony wiecznym
Szelestem i poszeptem.

Gdzieś w niebie
Straconych przyszłości
Te życia, które mogliśmy przeżyć
Znalazły swe własne spełnienie.

Foto propia

Leaves

The prisoners of infinite choice
Have built their house
In a field below the wood
And are at peace.

It is autumn, and dead leaves
On their way to the river
Scratch like birds at the windows
Or tick on the road.

Somewhere there is an afterlife
Of dead leaves,
A stadium filled with infinite
Rustling and sighing.

Somewhere in the heaven
Of lost futures
The lives we might have lived
Have found their own fulfillment.

Derek Mahon

1941 – 2020, Irlanda del Norte

Trad. Adam Gai

La fiesta de la nieve

Al llegar Bashō
a la ciudad de Nagoya,
es invitado a una fiesta de la nieve.

Se oye el tintineo de la porcelana
y del té en las tazas;
se hacen presentaciones.

Entonces todos
se apiñan junto a la ventana
para ver caer la nieve.

La nieve cae en Nagoya
y más al sur
sobre las tejas de Kyoto;

al este, más allá de Irago,
cae
como hojas sobre el mar frío.

En otro lugar, están quemando
brujas y heréticos
en las plazas de las hogueras.

Miles han muerto desde el alba
al servicio
de reyes bárbaros;

pero hay silencio
en las casas de Nagoya
y las colinas de Ise.

Trad. Piotr Sommer

Śniegowe przyjęcie

Bashō, jadący
Do miasta Nagoya,
Zostaje zaproszony na śniegowe przyjęcie.

Słychać brzęk porcelany
I nalewanej herbaty,
Przedstawianie gości.

Potem wszyscy
Cisną się do okna
Żeby oglądać padający śnieg.

Śnieg pada na miasto Nagoya
I dalej na południe
Na dachówki Kyoto.

Na wschód, za Irago,
Opada
Jak liście na zimne morze.

Gdzie indziej, na kipiących placach,
Palą teraz
Wiedźmy i kacerzy,

Tysiące zmarły, odkąd nastał świt,
W służbie
U barbarzyńskich królów;

Ale jest cisza
W domach miasta Nagoya
I na wzgórzach Ise.

Bellísima escena de la danza de la nieve en Memorias de una geisha de Rob Marshall.

Obra maestra de uno de los grandes del cine, C.T. Dreyer narra la caza de brujas para trazar un sutil paralelismo con el ascenso de la Alemania nazi. En la Dinamarca de 1623 el viejo sacerdote Absalon le promete a una mujer condenada a muerte que salvará a su hija, Anne, de morir en la hoguera si ésta acepta casarse con él.

Atrevida, experimental, brillante película de Lucrecia Martel es un relato ambientado en Paraguay colonial del siglo XVIII. Dice la directora: En el fondo está la idea de que cualquier persona que se resiste perece. Los huracanes a los árboles rígidos los arranca de raíz, mientras que las palmeras se doblan pero sobreviven. Sólo queda lo flexible. La mejor forma de oponerse a algo malo que te toca vivir es la flexibilidad. Y no creerse tanto algo, porque mutar es la acción más vital posible. No hay que resistir, sino mutar”

The Snow Party

Bashō, coming
To the city of Nagoya,
Is asked to a snow party.

There is a tinkling of china
And tea into china;
There are introductions.

Then everyone
Crowds to the window
To watch the falling snow.

Snow is falling on Nagoya
And farther south
On the tiles of Kyoto;

Eastward, beyond Irago,
It is falling
Like leaves on the cold sea.

Elsewhere they are burning
Witches and heretics
In the boiling squares,

Thousands have died since dawn
In the service
Of barbarous kings;

But there is silence
In the houses of Nagoya
And the hills of Ise.