Sharon Olds

1943 – , Estados Unidos

Trad. Natalia Liederman

a último momento

De repente, a último momento
antes de que me llevara al aeropuerto, se levantó,
tropezando con la mesa, y dio un paso
hacia mí, y como un personaje de una de las primeras
películas de ciencia ficción se inclinó
hacia adelante y hacia abajo, y desplegó un brazo,
golpeándome el pecho, y trató de abrazarme
de alguna forma, yo me levanté y nos tropezamos,
y después nos quedamos parados, alrededor de nuestro núcleo, su
áspero llanto de temor, en el centro,
en el final, de nuestra vida. Rápidamente, después,
lo peor había pasado, pude consolarlo,
sosteniendo su corazón en su sitio, desde atrás,
y acariciándolo por delante, su propia vida
continuaba, y lo que lo había
unido, alrededor del corazón – unido a él
conmigo- ahora descansaba en nosotros, a nuestro alrededor,
agua de mar, óxido, luz, fragmentos,
los pequeños espirales eternos de eros
aplanados a la fuerza.

Fotogramas de Lo que queda del día de James Ivory, adaptación de la novela homónima de Kazuo Ishiguro

Tłum. Ada Trzeciakowska

Ostatnia godzina

Nagle, na godzinę
przed wyjazdem na lotnisko, wstał
i wpadając na stół, zrobił krok
w moją stronę, jak postać z wczesnego
filmu science fiction, pochylił się
do przodu i w dół, wyciągnąwszy ramię
uderzył mnie w pierś, i próbując objąć mnie
jakoś, ja wstałam i potknęliśmy się,
a potem staliśmy, wokół naszego jądra, jego
chrapliwy szloch grozy, w centrum,
na końcu, naszego życia. Szybko, wtedy
najgorsze było już za nami, mogłam go pocieszyć,
przytrzymując jego serce na miejscu, od tyłu
i głaszcząc je od przodu, jego własne
życie trwało nadal i to, co
wiązało go, jego serce – a wiązało go
ze mną – kryje się teraz wewnątrz i wokół nas,
morska woda, rdza, światło, odłamki,
małe wieczne kędziory erosa
rozprostowane na siłę.

The last hour

Suddenly, the last hour
before he took me to the airport, he stood up,
bumping the table, and took a step
toward me, and like a figure in an early
science fiction movie he leaned
forward and down, and opened an arm,
knocking my breast, and he tried to take some
hold of me, I stood and we stumbled,
and then we stood, around our core, his
hoarse cry of awe, at the centre,
at the end of, of our life. Quickly, then,
the worst was over, I could comfort him,
holding his heart in place from the back
and smoothing it from the front, his own
life continuing, and what had
bound him, around his heart – and bound him
to me – now lying on and around us,
sea-water, rust, light, shards,
the little eternal curls of eros
beaten out straight.

Autor: Ada Trzeciakowska

Profesora de Lengua y Literatura. Licenciada en Filología Hispánica por Universidad de Breslavia. Máster en Literatura Española e Hispanoamericana en el Departamento de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Salamanca, con el proyecto fin de máster dedicado al cine lírico. Doctoranda en la misma universidad con la investigación centrada en la retórica del cine ensayo. Recientemente ha participado en los seminarios Pedagogías de la creación: vías para la transmisión del arte cinematográfico dentro del Festival DocumentaMadrid. Formada en cine documental con Patricio Guzmán en el curso organizado por la Asociación del Cine Documental DOCMA. Ha publicado varios artículos relacionados con el lenguaje audiovisual del film-ensayo y realizado el proyecto de investigación Zamora en el cine documental a la luz de la antropología visual. Autora de videocreaciones, poesía, cartas y microensayos audiovisuales.

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