Elizabeth Bishop

1911-1979, Estados Unidos

Trad. D. Sam Abrams y Joan Margarit

Calle Varick

     De noche las fábricas
     luchan despiertas:
     miserables, preocupados edificios
     con tuberías por venas
     intentan hacer su trabajo.
     Prueban a respirar,
     las extendidas ventanas de la nariz
     con púas por pelos
     despiden, sin embargo, tantos hedores.
Y yo debo venderte, venderte,
venderte desde luego, querida, y tú me venderás a mí.

     Sobre ciertos suelos,
     ciertas sorpresas.
     Pálida, sucia luz,
     algún iceberg capturado
     al que se le impide derretirse.
     Mira las lunas mecánicas,
     enfermas, hechas
     para crecer y menguar
     por instigación de alguien.
Y yo debo venderte, venderte,
venderte desde luego, querida, y tú me venderás a mí.

     La música amorosa de las luces
     continúa trabajando. Las prensas
     imprimen calendarios,
     supongo; las lunas hacen medicinas
     o dulces. Nuestra cama
     elude el hollín,
     y los desgraciados olores
     nos mantienen cerca.
Y yo debo venderte, venderte,
venderte desde luego, querida, y tú me venderás a mí.

Fotografías de Robert Frank

Tłum. Ada Trzeciakowska

Ulica Varick

     Nocą fabryki
     toczą boje, przebudzone,
     nędzne, niespokojne budynki
     usiłują wykonać swoją pracę.
     Próbują oddychać,
     wydłużone nozdrza
     zarośnięte kolcami
     wydzielając też straszny smród.
A ja mam cię sprzedać, cię sprzedać
cie sprzedać, a jakże, kochana, a ty masz sprzedać mnie
.

     Na niektórych piętrach,
     czary i cuda.
     Blade brudne światło,
     pochwycona góra lodowa
     chroniona przed stopieniem.
     Spójrz na mechaniczne księżyce,
     chore, zrobione, tak
     by ich przybywało i ubywało
     na czyjeś żądanie.
A ja mam cię sprzedać, cię sprzedać
cie sprzedać, a jakże, kochana, a ty masz sprzedać mnie
.

     Miłosna muzyka świateł
     w najlepsze trwa. Prasy
     drukują kalendarze,
     jak sądzę; księżyce
     produkują lekarstwa
     albo słodycze. Nasze łóżko
     uchyla się przed sadzą a
     nieszczęsne odory
     otulają nas.
A ja mam sprzedać cię, sprzedać cię
sprzedać cię, a jakże, kochana, a ty masz sprzedać mnie

Varick Street

     At night the factories
     struggle awake,
     wretched uneasy buildings
     veined with pipes
     attempt their work.
     Trying to breathe,
     the elongated nostrils
     haired with spikes
     give off such stenches, too.
And I shall sell you sell you
sell you of course, my dear, and you’ll sell me.

     On certain floors
     certain wonders.
     Pale dirty light,
     some captured iceberg
     being prevented from melting.
     See the mechanical moons,
     sick, being made
     to wax and wane
     at somebody’s instigation.
And I shall sell you sell you
sell you of course, my dear, and you’ll sell me.

     Lights music of love
     work on. The presses
     print calendars
     I suppose; the moons
     make medicine
     or confectionery. Our bed
     shrinks from the soot
     and hapless odors
     hold us close.
And I shall sell you sell you
sell you of course, my dear, and you’ll sell me.

Autor: Ada Trzeciakowska

Profesora de Lengua y Literatura. Licenciada en Filología Hispánica por Universidad de Breslavia. Máster en Literatura Española e Hispanoamericana en el Departamento de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad de Salamanca, con el proyecto fin de máster dedicado al cine lírico. Doctoranda en la misma universidad con la investigación centrada en la retórica del cine ensayo. Recientemente ha participado en los seminarios Pedagogías de la creación: vías para la transmisión del arte cinematográfico dentro del Festival DocumentaMadrid. Formada en cine documental con Patricio Guzmán en el curso organizado por la Asociación del Cine Documental DOCMA. Ha publicado varios artículos relacionados con el lenguaje audiovisual del film-ensayo y realizado el proyecto de investigación Zamora en el cine documental a la luz de la antropología visual. Autora de videocreaciones, poesía, cartas y microensayos audiovisuales.

2 comentarios en “Elizabeth Bishop”

  1. Como reportero veo muy interesantes las fotos de Robert Frank, un gigante del reportaje. En algunas parece que también colaboró Elliot Erwitt, otro gigante y un hombre todo bonhomía y humanidad.Tiene 91 años y sigue por ahí con su cámara dándole al clic y llenado de buen humor con sus imágenes a los espectadores. Las ilustraciones fotográficas que aparecen junto a los poemas son un complemento “ferpecto”.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias, es verdad, estuve leyendo sobre Robert Frank antes de subir las fotos y tienes razón, es un gigante. No te di las gracias por la colaboración con Mario Benedetti, a así que aprovecho ahora para agradecerte tanto por compartir las memorias y los recuerdos, como también por ceder imágenes de tu archivo fotográfico. Un abrazo! Y voy a buscar información sobre Elliot Erwitt.

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