Curzio Malaparte

1898-1957, Italia

Trad.Eduardo Bittini

en Sodoma y Gomorra. La hija del pastor de Born.

Tras la muerte de mi madre, el desolado silencio de los grandes bosques de Norrland fue invadiendo paulatinamente nuestra casa de Born: el frío y la humedad se fijaron contra los vidrios de las ventanas; una pátina verdosa comenzó a recubrir poco a poco los muros del edificio. Y así, nuestro hogar fue impregnándose de aquella humedad, de aquel frío que acabó por entrar hasta en los últimos rincones.
Mi padre, pastor de la iglesia de Born, trató inútilmente de defenderla contra aquel lento pero incesante ataque que procedía de los bosques: hizo grandes hogueras en las chimeneas, quemó las matas, colocó braseros en todas las habitaciones y terminó, incluso, por abatir los seculares abetos que rodeaban nuestra casa. Pero todo fue en vano. La humedad se filtraba por el suelo, por los rincones, por el mismo aire y continuaba, tenaz y machacona, su ininterrumpida invasión. Los muros, las maderas del suelo, las grandes vigas de los techos, todo, en una palabra, rezumaba ya humedad, tristeza, frío.
En cierto momento, mi padre se sintió tentado a prender fuego a la casona para no verla morir así, poco a poco, en aquella interminable agonía. Pero el amor al hogar, cuna de la familia, pudo más. No quiso, por ende, rebelarse contra los designios del Señor. Y optó por refugiarse en la habitación más oscura, rindiendo la casa a la invasión, sin hacer ya, desde entonces, ni el más leve gesto de defensa.

Foto de Denise Grünstein

w Sodoma i Gomora. Córka pastora z Born.

Po śmierci mojej matki wielka cisza lasów Norrlandu zagarnęła nasz dom w Born: zimny i wilgotny cień zaćmij szyby okien, kryształy, terakoty w kredensach; zielona we tchnienie przesłoniło miedziane talerze wiszące na ścianach, majoliki, mosiężne klamki; białe plamy pleśni zjawiły się i rozszerzyły na ścianach, oślizłe i powolne.
Mój ojciec, pastor kościoła w Born, daremnie usiłował bronić dom przed wilgotnymi zakusami lasu: rozpalił wielkie ognie na kominkach, porozstawiał piecyki w każdym rogu, kazał nawet zwalić stare i czcigodne jodły na dziedzińcu, rodzinne drzewa; wilgoć wzdymała, wykrzywiała, paczyła drzewo ścian i podłóg, drzwi, meble, okiennice, rozluźniała i obruszała pnie dachu.
Nieraz ojciec chciał już podpalić cały dom, by nie widzieć, jak umiera w ten sposób, po trochu; ale bronił go nieznużenie, z posępną miłością złożoną z udręk i nagłych gniewów, aż wreszcie, straciwszy już nadzieję, uznał, że nie powinien sprzeciwiać się znakom bożym, zaszył się w najciemniejszym pokoju i pozostawił dom bez obrony.

Autor: Ada Trzeciakowska

Ada Trzeciakowska (Polonia, 1977). Hispanista, traductora y creadora audiovisual. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Breslavia; Máster en Investigación avanzada en literatura española e hispanoamericana en la Universidad de Salamanca, donde prepara su tesis doctoral dedicada al ensayo fílmico, género que practica como artista. En sus montajes pretende colisionar las capas visuales y textuales para hacer que surjan los significados latentes, con el método al que recurre el ensayo audiovisual. Trabaja con poemas y prosa poética. En paralelo, es autora del blog de traducciones de poesía adalirica.wordpress.com. Colabora con el portal literario mexicano Ablucionistas.com, con filmotecas, escribe reseñas, participa y conduce encuentros literarios.

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